Piden detener Alto Maipo por afectación de glaciares

Por la Red Metropolitana No Alto Maipo

Los recientes desprendimientos que afectaron irreversiblemente al glaciar Mesón Alto, ubicado en las cercanías del Embalse El Yeso, encendieron nuevamente las alarmas por las graves consecuencias que está provocando el mega proyecto hidroeléctrico Alto Maipo a los reservorios de agua de la región metropolitana.

El túnel de 70 kilómetros de extensión está dividido en tres tramos: Las Lajas, Alfalfal y El Volcán. Este último, precisamente, es el centro de la discusión del recurso de protección en el cual se enmarca la solicitud de paralización de las faenas.

El túnel “El Volcán”, de 14 kilómetros de largo, comienza en el Valle Las Arenas, pasa bajo el Monumento Natural El Morado y los glaciares ubicados dentro y fuera de esta área protegida, y continúa hacia el río Yeso, atravesando el cerro Mesón Alto, que alberga al glaciar del mismo nombre.

La construcción de este tramo implica el uso de la máquina tunelera TBM y de explosivos (Drill and Blast); tronaduras que son ejecutadas permanentemente -de día e incluso de noche-, tal como ocurrió previo a los desprendimientos que afectaron al glaciar Mesón Alto en las inmediaciones del Embalse El Yeso.

Los impactos que ambas metodologías de construcción (TBM y Drill and Blast) tienen específicamente sobre los glaciares a lo largo del trazado del túnel no fueron estudiados durante la tramitación ambiental del proyecto, puesto que los glaciares, como tal, no fueron considerados como una variable a analizar. Así es como el glaciar San Francisco y otros de tipo rocoso presentes en el área del Monumento, el glaciar El Morado y el Mesón Alto, entre otros tantos, están sufriendo los embates de este vicio de origen en la aprobación del proyecto.

Es preciso recordar que este tipo de omisiones por parte de la empresa, de aspectos relevantes en relación al contexto donde se emplaza el túnel, motivó el abandono y salida del proyecto de la Constructora Nuevo Maipo (CNM), alertando que la construcción del túnel El Volcán pone en riesgo la vida de los trabajadores; hecho que arrojó a Alto Maipo a un “default técnico” en el 2017, significando una reestructuración financiera que encareció aún más al proyecto.

Apelando al resguardo de las garantías y derechos fundamentales como el derecho humano al agua y la protección del medio ambiente, la solicitud de la ONI  se respalda en que el derecho a vivir en un medio ambiente sano ha sido reconocido a nivel internacional en diversas instancias, tales como la Asamblea General de Naciones Unidas y también de la OEA[1]. Ésta última indicó “que un medio ambiente sano es indispensable para el desarrollo integral del ser humano, lo que contribuye a la democracia y la estabilidad política”. Así mismo, Naciones Unidas declaró el año 2002 que el derecho al agua y al saneamiento es un derecho humano, recalcando que «El derecho humano al agua es indispensable para una vida humana digna»[2].

Por su parte, en Chile en 2015, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) destacó el rol de los glaciares, en tanto proveedores de agua, como garantes y sustento de derechos humanos consagrados como el derecho humano al agua, y por tanto de otros derechos que se desprenden de éste (como el derecho a la alimentación, al trabajo, a la vida cultural, etc), y alertó sobre la desprotección en la que se encuentran.

Precisamente el derecho al agua de toda la región metropolitana se ve seriamente vulnerado pues la afectación del glacio-sistema (o sistema glaciar) a causa de la hidroeléctrica, tiene una profunda y grave consecuencia a nivel ecosistémico, pues rompe su equilibrio. Esto tiene un alto costo a nivel social, ya que los glaciares son las principales fuentes y reservas de agua dulce;  agua de la cual dependen los ríos y embalses que abastecen del vital elemento a la población de las diversas comunas de Santiago.

Así lo explica también Alejandra Donoso, abogada de la ONG Defensoría Ambiental y representante de la comunidad que solicitó la paralización de la construcción del dañino proyecto: “el desprendimiento del Mesón Alto es muy preocupante porque nos muestra de manera muy concreta la fragilidad del ecosistema que, puesta bajo la presión de Alto Maipo, pone en riesgo el suministro de agua potable para la Región Metropolitana sin haber medido previamente las consecuencias, sin haber evaluado los impactos ni definido medidas para enfrentarlos. Por eso es importante que la Corte de Apelaciones acoja nuestra solicitud y ordene la paralización de las obras mientras no haya certeza de los impactos ni medidas para prevenirlos. La SMA no ha fiscalizado esta situación y la escasez hídrica, en el actual contexto sanitario, es algo urgente de abordar, de manera responsable, aplicando los principios preventivo y precautorio, in dubio pro natura y el que contamina paga”.

La situación se complejiza aún más dado el crudo contexto de escasez hídrica y sequía que azota a la Región Metropolitana a lo que ahora se suma la emergencia sanitaria por la pandemia del COVID-19, que permite que todos estos megaproyectos como Alto Maipo, continúen sus obras sin ninguna fiscalización por parte de los servicios responsables.

Sobre esto se refiere María Jesús Martínez, recurrente en el recurso de protección “esperamos que la Corte acoja la ONI y decrete la paralización  de Alto Maipo porque es una medida que busca proteger los glaciares que hoy están siendo afectados por esta empresa. Y es importante hacerlo porque los glaciares hoy, en medio de la mayor sequía en la historia del país, aportan hasta el 60% del agua de los ríos en la zona central. De ahí que la protección legal de todos los glaciares y sus ambientes sea tan urgente, para evitar que nuevos proyectos, ya sean mineros o hidroeléctricos, destruyan el sistema glaciar y con esto hipotequen la disponibilidad de agua tanto para los ecosistemas como para consumo humano. Esto no es exclusivamente un problema ecológico derivado de la mala política pública e institucional en términos ambientales, en donde se permite que las fuentes y reservas de agua dulce como son los glaciares sean afectadas, sino que también es un tema de salud publica, porque un medio ambiente sano es la base del sistema de salud, porque como ha quedado de manifiesto estos difíciles días de pandemia, el eje central de todo es el agua, y por tanto no es posible separar lo ambiental de lo social.”

La medida cautelar fue presentada por la abogada Alejandra Donoso, de la Defensoría Ambiental, en representación de habitantes de diversos sectores del Cajón del Maipo, y es parte del parte del recurso de protección rol 62545-2019 contra la Superintendencia de Medio Ambiente, caratulado “Martínez con Superintendencia de Medio Ambiente”, interpuesto por la Licenciada en Geografía María Jesús Martínez, como miembro de la Red Metropolitana No Alto Maipo representada por el abogado Álvaro Toro del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA). El recurso se viene tramitando desde julio del año pasado  y se espera que los alegatos de las partes sean fijados dentro de las próximas semanas para su resolución.

Trazado túnel El Volcán (línea amarilla), Monumento Natural El Morado (línea roja), túnel Alfalfal II (línea violeta), glaciares (polígonos celestes, Inventario DGA).

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