Colomba inicia huelga escolar por el clima afuera del Palacio Presidencial chileno

Siempre llega con un instrumento musical, son parte de ella. Críticas, preguntas, y observaciones sobre la realidad mundial, las transforma en canciones. Es una de las formas que Colomba Braña Lafourcade o “ColombaLá”, de dieciséis años, alza la voz protestando por el clima, mientras miles de personas pasan cerca durante las horas de los viernes que está afuera del Palacio de Gobierno chileno, La Moneda. Cesa sólo para; informar a algún transeúnte, tomar agua, o sostener un cartel, pero no dura mucho así, porque la manera de expresar que le acomoda más es a través de la música. 

“El dinero es la cárcel, que derrite glaciares, destruye la selva. El dinero es la cárcel, que pone recursos dentro de una celda. Árbol florece antes, tormentas de nieve, aire no respirable. Lluvia cada vez menos, no hay niños tranquilos viviendo en Quintero” y “¿Tu qué vas a hacer?, ¿qué vas a hacer? Si tu hogar se estuviera quemando, estarías aquí manifestando”, cantaba Colomba, una y otra vez, la fría mañana del viernes 16 de agosto de 2019. Ese día la temperatura máxima alcanzó los 14º Celsius. Tenía puesto un cintillo naranjo en el que dibujó la Tierra. Era la segunda vez que faltaba al colegio como huelga o “strike”.

Cantaba, tomaba el cartel, respondía las preguntas junto a otras tres estudiantes que habían aprovechado ir ese viernes después de un jueves feriado. Transcurrió parte de la jornada así y ahí, donde la gente caminaba muy apurada hacia algún destino para algún futuro, futuro global que a ella le preocupa porque el presente resulta alarmante.

“Tuve que redactar una carta a mi colegio para avisar lo que estaba pasando”, explicó Colomba, la participante del movimiento Fridays for Future (Viernes por el futuro). No recuerda bien el momento preciso que le hizo tomar la decisión de escribir la misiva notificando que debía ausentarse de las clases los viernes porque iría todas las semanas, el mismo día, a realizar huelga escolar por el clima. La “directora de mi colegio Barrie Montessori, María Rosa Becker, tuvo una respuesta muy bonita, me dijo que estaba más que feliz de que yo viniera aquí a hacer esto”. 

La mañana del primer viernes que faltó a la escuela estuvo sola protestando frente  a La Moneda por el lado que mira hacia la Avenida Bernardo O´Higgins, reconocida y más llamada como “Alameda”, entre las calles Morandé y Teatinos, hasta que de pronto una joven que iba con un cartel porque pretendía asistir a la manifestación de la tarde, respondiendo a la convocatoria informada mediante la fan page de Fridays for Future Santiago, decidió quedarse junto a ella. Acción que la alegró.

“Empecé a venir inspirada en Greta Thunberg que comenzó a hacer huelga escolar por el clima”, dijo Colomba. La talentosa adolescente coincide en el diagnóstico de la activista sueca frente a la carente inacción y las políticas poco eficientes ante el cambio climático, la necesidad de reflexionar y revaluar el sistema en el que vivimos. Parte de sus objetivos es concientizar sobre que “tiene que cambiar todo, desde nuestro estilo de vida hasta lo que consumimos día a día”.

Un invierno hecho verano

El tercer día de huelga, viernes 23 de agosto, fue muy distinto al previo. Invierno transformado en verano donde la temperatura máxima llegó a los 27º Celsius. A las diez de la mañana ya estaba junto a una amiga, la mochila, el cartel y, sin falta, también su instrumento musical de la jornada, un yembé. Minutos después llegó la policía para solicitarles moverse de ahí porque debían correr las vallas papales que rodean al Palacio de Gobierno, más hacia el exterior, cercano a la vereda que se junta con la “Alameda”. Esa vez los Carabineros (Policía) no pidieron nombres, identificación, ni preguntaron por qué estaban ahí a diferencia de la semana anterior.

Trasladaron las cosas. Como es costumbre de los viernes, el señor que mantiene el corte de pasto afuera de La Moneda, iba de izquierda a derecha desplazándose con  la máquina. Otro limpiaba las fuentes de agua. De nuevo la gente pasaba, algunos miraban de reojo, varios al horizonte de asfalto haciendo caso omiso, personas decidían hablar, preguntar, felicitarlas, y uno refunfuñó sin parar de caminar que regresaran al colegio.

A pleno sol, permanecieron ahí. El grupo de manifestantes creció, eran cinco entre amigas y también un joven que llegó desde Puente Alto. En algún momento tocaron al unísono el yembé con el trompe, instrumento mapuche, que tenía él. Cada cual sostenía un cartel o lo apoyaban en las valla papales. Más de algún turista que iba a fotografiarse para capturar el momento del viaje con La Moneda de fondo, terminó pidiéndoles si podían sacarse una con ellos.

Ese día su preocupación por la catástrofe en la Amazonía había crecido al igual que los incendios de; Bolivia, África y Paraguay. Resultaba difícil asimilar que las personas pudieran seguir tan indiferentes frente a ella. Durante la mañana un par de personas mayores les dijeron que no se podía hacer nada, que no iba a cambiar. Colomba y sus amigas les respondían que era necesario, que necesitan un futuro óptimo en el cual vivir, no cualquier futuro, no las sobras malas del presente, y que para ello es necesario tomar acciones urgentes. Ahora. Hoy. No mañana. No, no mañana. Hoy. Ahora. 

“Sabemos cuáles son los problemas y lo importante de la COP25 es decirlas en voz alta y recordarles a nuestros políticos que sí nos importa y nos va a seguir importando hasta que pase algo al respecto”, sentenció la nieta del escritor Enrique Lafourcade.

Solía afirmarse que: “Los jóvenes son el futuro de Chile”. A quienes les tocará ser el futuro, resulta que no están preocupados por serlo, sino que, les alarma si es que podrán tener un futuro planeta en el cual poder vivir bien, un medioambiente apto. La posibilidad de un futuro total donde ahí puedan ser el futuro.

Colomba al igual que Greta, y tantos más en diferentes partes, son lo que viene después de la esperanza.

Colomba Braña Lafourcade («ColombaLá») inició huelga escolar por el clima. Acá momentos durante el segundo y tercer día de paro, ¿qué dice?
Segundo día de huelga por el clima, viernes 16 de agosto de 2019. Jean Nava de @losviajerosdelsur les pide si puede compartir imágenes de la protesta.
Colomba tocando el Yembé en el tercer viernes de huelga por el clima, viernes 23 de agosto de 2019.
Colomba y sus amigas protestando: «Yo estoy aquí, ¿qué vas a hacer tú?».
Colomba frente al Palacio Presidencial chileno, La Moneda.
Manifestación pacífica: yembé y el trompe, instrumento mapuche, suenan al unísono mientras la gente pasa.

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